Locura y rock

0 39

En el presente artículo te mostramos algunos casos de locura dentro del rock.

Texto: Alvarrock García @Alvarrock_GM

1.- Syd Barrett

syd - barrett

Este es, tal vez, el caso más significativo e impactante de locura dentro del rock. El líder de Pink Floyd dentro de su primera etapa de vida, Syd Barrett, fue un artista sumamente creativo, el cual catapultó a Pink Floyd a niveles insospechados, esto de la mano de un sonido psicodélico muy distinto a la ingenuidad de la psicodelia estaodunidense.

Pero su abuso de drogas alucinógenas, específicamente LSD, fueron agravando su ya de por sí errático comportamiento. Durante algunos ensayos se ponía a tocar un mismo acorde repetidamente, ido, con la mirada vacía, sin hacer caso a sus compañeros; en una ocasión dejó encerrada a su novia por 3 días en una habitación; a veces hablaba solo; en algunos conciertos se quedaba “congelado”, sin tocar ni cantar, mirando al vacío, hacía declaraciones incoherentes. El diagnóstico de lo que Syd padecía nunca se hizo público, muchos creen que padecía de esquizofrenia, otros que trastorno bipolar, aunque recientemente el psiquiatra Paolo Fusar-Poli determinó que el padecimiento en cuestión era psicosis.

Así, en 1969, a tan sólo 3 años de carrera con Pink Floyd y de 2 discos de estudio, Syd Barrett es echado del grupo; se intentó que Syd estuviese como compositor de la banda y que en los conciertos tomara su lugar David Gilmour, pero esta dinámica ya no daba para más. Después de esto Syd Barrett sacó 2 álbumes en solitario, los 2 de gran calidad, en los que se percibe un artista sensible, diferente a los demás pero que se encontraba ya en otro mundo. Durante la grabación del disco “Wish you were here” (1975) de Pink Floyd, Syd Barret se presentó en el estudio, estaba completamente irreconocible, obeso, calvo y con las cejas rasuradas, para la banda fue un momento emotivo y doloroso a la vez, ya que Syd les preguntó a los 4 músicos que dónde conectaba su guitarra para grabar (no traía ninguna guitarra). Finalmente Syd murió en 2006, víctima de cáncer; desde su salida de Pink Floyd vivía con sus padres, alejado del mundo, dedicándose a pintar.

2.- Brian Wilson

brian - wilson - beach - boys

El genio creativo de los Beach Boys, Brian Wilson, es otra de las mentes atormentadas por la locura que, a la vez, ha dejado un enorme legado para el rock. Su condición, al igual que en el caso de Syd Barrett, se vio potenciada por el abuso de drogas.

Comenzó a manifestar desde temprano una personalidad extravagante y una creatividad fuera de lo normal, pero al poco tiempo llegarían terribles síntomas: paranoia (pensaba que el productor Phil Spector lo espiaba), pensamientos extraños (un tiempo le dio por tocar el piano sobre un costal de arena de playa, pues le traería la vibra del mar), oía voces, cayó en depresión severa, entre otras cosas. El diagnóstico: trastorno esquizoafectivo.

3.- Adrian Borland

adrian - borland

Este es uno de los casos más injustos en la historia del rock, en el que un artista sumamente brillante, capaz y persistente no obtiene el éxito y reconocimiento que mereciera. Adrian Borland fue el líder de la banda de post punk The Sound, la cual se formó en Inglaterra en 1979 y que llegó a su fin en 1988. Cabe decir que se mantuvieron eclipsados por la apabullante e intensa carrera de Joy Division.

Adrian Borland es creador de emotivas canciones, en las que vuelca su corazón y su alma, a través de las cuales buscaba exorcizar los demonios que habitaban dentro de él: padecía trastorno esquizoafectivo. Tenía alucinaciones (escuchaba voces), acompañadas de terribles estados depresivos, por lo cual tenía que mantenerse medicado, lo cual lo tenía, como él decía, “atontado”, ya que era medicamento muy fuerte. Esto lo llevó en varias ocasiones a intentar suicidarse, siendo ingresado en un hospital psiquiátrico, cosa que lo marcó de por vida, manifestando que jamás volvería a entrar a un lugar de esos. Y a esto hay que sumarle que su gran trabajo tanto con The Sounds como en solitario no recibía la atención que merecía.

Finalmente, el 26 de abril de 1999, Adrian Borland no pudo más y se suicidó aventándose a las vías del tren, siendo arrollado por el mismo; tenía varios días que no tomaba su medicamento, puesto que se encontraba preparando un nuevo disco y necesitaba estar con las ideas despejadas, lo que a la vez desencadenaba las terribles voces que lo atormentaban.

0/5 (0 Reviews)

Get real time updates directly on you device, subscribe now.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.