CLÁSICOS EN ESPAÑOL: CAIFANES I

0 18

El álbum debut de Caifanes es uno de los más trascendentales del rock mexicano.

Texto: Alvarrock García @Alvarrock_GM

Este es el primer trabajo de Saúl Hernández, Alfonso André, Sabo Romo y Diego Herrera, y vaya que resultó ser un álbum de primerísimo nivel, que no sólo le abrió las puertas del éxito a Caifanes sino que también ayudó a atraerla atención de disqueras y medios de comunicación hacia grupos de rock mexicano, ayudando a gestarse un nuevo movimiento.

Este álbum debut de Caifanes consta de 11 temas (ya con la inclusión de “La Negra Tomasa” y “Perdí mi ojo de venado”), todos de gran calidad. El trabajo de grabación se realizó de diciembre de 1987 a febrero de 1988, corriendo la producción a cargo del experimentado Óscar López.

El lenguaje críptico y metafórico d las letras de Saúl es notable ya desde este debut caifanesco; su lírica se muestra cargada de temas como la soledad, la muerte, la locura, la melancolía, ansiedad y desesperanza, por lo que resulta extraño que haya roto record de ventas y se haya convertido a Caifanes en un fenómeno masivo, siendo tan densas las canciones que integran este disco.

En el aspecto musical, es de resaltarse el papel de Diego Herrera en los teclados y sax, ya que le da ricas atmósferas a cada tema, acentuando las intenciones buscadas en cada canción. Por su parte Alfonso André suena poderoso y lleno de sentimiento en cada golpe que le asesta a su batería. Sabo Romo luce maravilloso, demostrando que no era un bajista cualquiera. Vocalmente, Saúl suena filoso, con mucha intensidad, logrando transmitir en cada canción una avalancha de sentimientos, y como guitarrista, supo asimilar sus limitaciones para, a partir de esto, crear excelentes cosas.

En este disco Caifanes contó con un invitado de lujo, ni más ni menos que el argentino Gustavo Cerati, quien da cátedra de guitarra en el tema “La Bestia Humana”.

No hay ningún punto bajo en este disco, cada canción es impactante y posee fuerte personalidad. Comercialmente “Viento” y “La Negra Tomasa” fueron grandes ganchos, pero sería ingrato ignorar la calidad de “¿Será por eso?”, “Amanece”, “Nunca me voy transformar en ti” o “Te estoy mirando”.

Nunca antes y nunca después la melancolía fue algo tan cautivador; Caifanes logró, con su álbum debut, revivir al rock mexicano.

Get real time updates directly on you device, subscribe now.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.