Reseñando ruido: Documental “We are Twisted Fucking Sister” (2016)

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Te presentamos la reseña sobre el documental We are Twisted Fucking Sister, el cual gira en torno a la icónica banda de rock Twisted Sister.

Por: César Casillas

Antes, mucho antes de aquel mítico 1984, aquel ochenta y cuatro del reinado en MTV, de la comedia slapstick en el “I wanna rock”, de las payasadas en videoclip al ritmo de “we´re not gonna take it, anymore”… antes de la fama mundial, “american dream glam”, de la provocación, lipstick… sensación ochentera de inocente rebelión contra padres y maestros estereotipados.

Antes de eso, ocho años antes de eso, en algún un sucio bar de New Jersey… o de Connecticut… da igual, cerca de New York pues, una banda tocaba cuatro días a la semana, llenando esos bares con cientos, a veces miles, de perdedores… “Sick motherfucker friends of Twisted Sister” se autodenominaban, cuya pasión por la banda que tocaba frente a ellos los urgía a una peregrinación por cada uno de los bares en donde ellos se presentaban, en una liturgia que los llevaba en procesión de Long Island a Wantagh, NY, de Adams, Massachusetts a Detroit, Michigan, solo para escuchar y sentir en los huesos la música de una banda de bar, sin disco, sin casa discográfica, sin promoción radial, completamente autogestiva y vestida para matar, sobrecargada de maquillaje y violencia, llamada Twisted Sister.

We are Twisted Fucking Sister (2016) es un documental escrito y dirigido por Andrew Horn, disponible en Netflix y financiado mediante crowdfunding (pequeñas aportaciones realizadas por internet que hicieron posible su filmación). Durante una entrevista, realizada por el mismo Andrew Horn a Dee Snider, vocalista de Twisted Sister, este se dio cuenta del valor de aquella historia llena de sudor, dolor, insomnio, cansancio, frustración, provocación y bares destruidos de una banda emergente que a base de constancia se convirtió en el grupo de rock más respetado… claro, todo esto en su reino tri-estatal de New Jersey, New York y Connecticut.

Partiendo de esta simple premisa, una banda independiente que no se conformó con vivir de su música tocando en bares (hasta para 3,000 seguidores algunas noches, todo un logro), sino que ambiciono siempre la trascendencia, tocar en estadios y giras mundiales, el documental se concentra en la lucha por sobrevivir en el duro circuito de bares en los suburbios neoyorquinos, los problemas del autofinanciamiento y la discriminación por su estética drag queen, motivados por una sencilla razón… sabían que podían hacerlo, el hecho de que tenían la calidad suficiente para triunfar era algo que nunca estuvo a discusión, solo era una lucha contra las circunstancias.

Por esta razón es más conmovedora la historia, conforme ves en el documental la entrega escénica del grupo, la reacción frenética del público en sus pequeños conciertos, la disciplina de la agrupación (Jay Jay French y Dee Snider no tomaban, casi no dormían y respetaban religiosamente cada uno de sus compromisos laborales) y la búsqueda constante de calidad tanto en su música como en su espectáculo glam-rock encima del escenario, te resulta más difícil creer como pasaron diez años sin que una disquera los firmara, mucho más difícil de creer las anécdotas que ocurrieron en torno a las primeras disqueras que lo intentaron.

Así, el filme se desdobla dentro de una perfecta edición y sonido, dando el protagonismo a los músicos y presentando a los personajes en el orden cronológico exacto de su ingreso a la agrupación. Vemos desde un joven Jay Jay French que abandona la textura hippie para entregarse a la estética glam andrógina al estilo David Bowie, los problemas de la incipiente banda para encontrar vocalista, el arribo tres años después de un tímido Dee Snider a la agrupación, su evolución en un “animal” que literalmente devoraba el escenario y llevó a Twisted Sister a ser una banda de culto. Nos muestra la historia de su primer sencillo independiente “I´ll never grow up now” en 1979, sus cambios de integrantes, sus problemas financieros, sus conflictos con la disquera que, al final, termino doblando las manos para firmarlos de la manera que menos imaginaban. Una historia de esfuerzo en la que Dee Snider, Jay Jay French, Eddie Ojeda, Mark Mendoza y A.J Pero, son contratados por Atlantic Records durante una gira autofinanciada por Reino Unido.

Todo está en este documental… todo antes de alcanzar el estrellato. Después del mágico 1984 es “historia de otra película” como advierte el mismo director. Creo que esto es el mayor acierto de la documental, nos cuenta la parte de la historia que no se conoce, para conocer el resto sólo basta teclear “Twisted Sister” en el You Tube… esa es la parte comercial, la parte que no necesita de una película para contarse… la misma historia de éxito y declive que han vivido otras decenas de bandas.

Aquí tenemos una radiografía de lo fue una banda antes de alcanzar el estrellato, irónicamente duro más tiempo su carrera en los bares de New York que el reinado de rock mundial que tanto ambicionaban… estrellas que se apagaron en su plenitud… la misma historia de siempre, cuando el éxito te devora entero y escupe tus huesos.

Y ahora que veremos a Twisted Sister en la próxima edición del Hell and Heaven en nuestro país… ahora que amenazan con que será su última presentación por estas tierras, vale la pena entrar en aquel sucio bar de los suburbios de New York en el 79, meternos entre la gente hasta llegar al frente del escenario, romper ahí un par de narices y, terminando la presentación, destrozar algo de ese bar. Tal vez después de eso disfrutemos diferente el concierto de este año en el Autódromo Hermanos Rodríguez… porque una cosa es segura, Dee Snider y su Twisted Sister tocaran con la misma energía que en aquellos bares, en aquellos años, donde forjaron su enferma le

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