Connect with us

Blog

Debbie Harry en Grandes Rockeras en la Historia

Published

on

Debbie Harry es innegablemente una de las mujeres más sensuales y talentosas de todos los tiempos.

Su esencia cool pero enigmática atrae de manera instantánea, su indiscutible atractivo, voz seductora, personalidad e ingenio han convertido a Debbie en una de las rockeras más exitosas e innovadoras de la historia.

Deborah Ann Harry nació en Miami el primero de Julio de 1945, y creció con su familia adoptiva en Hawthorne, New Jersey teniendo una infancia más que normal. A mediados de los 60’s se mudó a Nueva York donde trabajó en una inmensa variedad de empleos, desde secretaria, mesera, bailarina hasta conejita de Playboy en sus tiempos de cabello largo y castaño.

Pero su interés siempre estuvo en la música, así que a principios de los 70’s Harry se unió al grupo de chicas llamado «The Stilettoes», ahí el destino la cruzó con Chris Stein, guitarrista de lo que posteriormente se convertiría en «Blondie», agregándose tiempo después a este proyecto Clem Burke y Jimmy Destri.

Stein y Harry empezaron a tocar en los clubs más codiciados de la gran manzana, donde su talento fue reconocido y consiguieron firmar contrato con una compañía disquera y con el paso del tiempo, se convirtieron en el acto punk más exitoso de la época, primero en Australia e Inglaterra y poco después en Estados Unidos.

Stein era su compañero en Blondie y eventualmente se convirtió en su mejor amigo y su pareja sentimental durante muchos años. Este dúo escribió la mayoría de los sencillos que rompieron los charts y se volvieron en himnos imprescindibles, inspirados la mayor parte del tiempo en grupos muy antiguos y en películas serie B; éxitos como «Heart of Glass», «One Way or Another», «Call Me», «Denis», «Atomic», por mencionar algunos.

Blondie, se convirtió en un hit, pero era Harry quien cautivaba multitudes gracias a su imagen de joven rubia atractiva con facciones más que inusuales, y ella, consiente de esto sabía a la perfección como sacar provecho de su reputación. Debbie estaba en control de su imagen, su forma de vestir era tan particular que nunca se dejaba influenciar por nadie más: camisas rotas, pantalones ajustados, labios extremadamente rojos, cabellera platinada y despeinada… Nadie se veía como ella, era imposible utilizar prendas tan cotidianas y aún así seguir siendo considerada un símbolo sexual.

Más allá de ser un ícono de la moda, Blondie fue de los primeros en mezclar géneros de música, fusionaron el rap con rock en el innovador sencillo «Rapture» en 1980, convirtiéndose en una verdadera influencia, y otorgándole a Harry el título de la primera rapera blanca. Adoptaban así mismo géneros disco y sus tan distintivos sintetizadores, reggae, pop, punk, art noises, etc. pero conservando siempre su esencia new wave.

A principios de los 80’s la banda se separó con seis álbumes de estudio, culpando a las bajas ventas de discos y problemas con drogas. Aunque con el paso de los años Blondie se reunió con varios éxitos en los 90’s; Deborah Harry, continuó construyendo su camino musical pero ahora como solista, lanzando al mercado cinco producciones. Durante este tiempo realizó numerosas colaboraciones con artistas como Talking Heads, Los Fabulosos Cadillacs, Die Haut, The Jazz Passengers, Fall Out Boy, entre muchos otros.

Así mismo, Harry ha aparecido en más de treinta películas, siendo las más emblemáticas «Videodrome» de David Cronenberg, «Hairspray» de John Waters y «Heavy» de James Mangold.

En la actualidad, con 70 años, sigue siendo de las mujeres más hermosas de todos los tiempos, lo cual demuestra claramente en la reciente campaña publicitaria para una prestigiada marca de perfumes que lanzó junto a Iggy Pop. También continúa vigente en la escena musical internacional interpretando en festivales de talla global como Glanstonbury.

No cabe duda que el impacto de Debbie transciende en cada faceta de su vida y en su carrera; y es por seguro que su instinto, actitud, carisma y estilo seguirán dando de que hablar por mucho más tiempo.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blog

A 38 años del mítico muro pinkfloydiano

Published

on

El 30 de noviembre de 1979 salió a la luz un disco que marcaría la historia del rock: The Wall, de Pink FLoyd.

Pink Floyd terminaba la gira “Animals” el 6 de julio de 1977 en Ontario, Canadá, y ocurría un incidente que sería el inicio de uno de los fenómenos musicales más grandes del siglo XX: un fanático le exigió a Roger Waters en pleno concierto que se acercara hacia el público, lo que provocó que el bajista perdiera la cordura y se abalanzara sobre el fan para escupirle en la cara.

Al acabar el show, Waters comenzó un proceso de análisis sobre lo que había sucedido: era demasiado el hartazgo que le producía la fama y los mega conciertos masivos que estaban haciendo.

De esta manera surge la idea de poner una barrera que dividiera al público del escenario, extendiéndose esta idea hacia todos los tipos de barreras que tenemos o nos ponemos las personas.

Roger creó la trama basándose en un rockstar ficticio llamado “Pink”, explorando a través de la historia de este personaje las barreras que todos ponemos para evitar afrontar nuestros miedos y errores.

Llegó el momento en que la banda estaba analizando qué camino seguir creativamente y Waters puso a discusión dos ideas para el futuro: una de ellas fue rechazada ya que era demasiado personal (lo que a la postre fue el álbum solista de Roger, “The Pros and Cons of Hitch Hicking) y la otra era el ambicioso y descabellado proyecto THE WALL, siendo éste el escogido por la banda.

Así, Pink Floyd ingresó al estudio de grabación en abril de 1979, rolándose por estudios de Francia, Nueva York, Los Angeles y Londres, siendo los productores del disco Roger Waters, David Gilmour y el afamado Bob Ezrin.

El ambiente al interior del grupo no era tenso sino lo que le sigue. Roger Waters no quería en la banda al tecladista Rick Wright y obligó a los demás a aprobar la salida de Rick del grupo, con la amenaza de disolver el proyecto si esto no se daba.

Así, la participación de Wright fue mínima y en los conciertos posteriores participó como mero músico de sesión, deslindado ya del grupo.

El resultado fue un disco conceptual, con letras agudas, filosas, a veces sumamente conmovedoras, cargado de críticas sociales, familiares (incluso temáticas edípicas) y a la industria de la música, y claro, el tema que siempre acompañó a Pink Floyd: la locura.

Es en gran parte una historia autobiográfica. Waters se proyecta de más en la trama, incluyendo el fallecimiento de su padre en la 2ª Guerra Mundial.

Por otro lado, se hacen notables alegorías a Syd Barret y sus problemas mentales, y claro una dosis de ficción.

El personaje central, “Pink”, es un rock star que se derrumba mentalmente en una habitación de hotel al estar en plena gira, al cual le llegan flashbacks sobre su vida, cargados de dolor.

En cuanto al sonido, éste se diferencia de otros álbumes de la banda por poseer un sonido más duro, crudo y directo, dejando de lado los largos pasajes instrumentales de discos pasados.

Nick Mason suena más potente que nunca en la batería. Hay un excelso trabajo de teclados, sintetizadores y de órgano Hammond, siendo éste último el que le da gran personalidad al sonido del disco.

Por su parte Waters siempre contundente en sus líneas de bajo (¿hay alguna línea de bajo más alabada y conocida que la de Another brick in the wall 2”?).

Por su parte Gilmour luce enormemente con sus poderosos riffs, dulces armonías y sus solos de antología (para muchos críticos y fans el sólo de “Comfortably numb” es el mejor “solo” de guitarra de la historia).

El trabajo vocal es sobresaliente, percibimos a un Waters que transmite muchísimo, llegando a ser a veces desgarrador, y Gilmour con su ya característico tono vocal siempre armonioso.

26 temas componen esta obra maestra, si bien es cierto que tiene ciertos altibajos es innegable que estos son los menos, el disco trae grandes canciones de altos vuelos, siendo memorables “Mother”, “Hey you”, “Goodbye blue sky”, “Vera” y la portentosa “Comfortably numb”.
.
La gira de este disco constó sólo de poco más de 5 conciertos, debido al costo que implicaba realizar la logística del evento: en pleno concierto decenas de personas del staff colocaban una serie de ladrillos gigantes de cartón, hasta levantar un enorme muro el cual al finalizar era derrumbado.

Dicho muro servía como pantalla en la que se proyectaban alucinantes imágenes creadas por Gerald Scarfe, además se utilizaban marionetas gigantes, se contaba con un equipo de sonido e iluminación de primer nivel. Son, por mucho, los conciertos más impactantes que se han realizado en toda la historia.

Para muchos se trata de una obra sobrevalorada e inflada, a mi parecer se trata de un disco clave en la historia no sólo del rock, sino de la música popular del siglo pasado.

Es un álbum ambicioso que cumple con su cometido: generar impacto, consciencia, hacer una cruenta crítica a todos los círculos humanos, pero haciéndolo de manera artística, elegante, original y virtuosa.

A 38 años de haberse dado el proceso creativo de The Wall queda claro que éste disco no ha perdido vigencia, al contrario, se sigue vendiendo y escuchando en la radio, a pesar de las modas y cambios en la industria musical, además de que la banda sigue ganando adeptos entre niños y adolescentes.

La pared sigue firme.

Continue Reading

Blog

El mítico concierto de Manu Chao en Monterrey

Published

on

El 28 de septiembre de 2008, Manu Chao nos regaló uno de los conciertos más entrañables que se han vivido en Nuevo León.

Los conciertos de Manu Chao se caracterizan por su gran explosividad y esto lo pudieron confirmar las miles de personas que presenciaron su show en Monterrey, realizado ni más ni menos que en La Huasteca.

Fue el 28 de septiembre de 2008 ese día mágico, en el que esas caprichosas formaciones serranas formadas en la Prehistoria se convirtieron en el mudo y, a la vez, majestuoso escenario de la presentación del cantante franco – español.

Después de soportar conflictos para ingresar al paraje, de caminar y caminar, de una prolongada espera y filas larguísimas, la gente pudo disfrutar de las participaciones de DJ Klandestino y Sonidero Nacional, quienes cumplieron con la misión de calentar el ambiente.

Fue a las 21:30 horas cuando Manu Chao se apoderó del escenario de La Huasteca, para generar de inmediato el furor con “Panik Panik” y “El Hoyo”.

La cifra de asistentes varia, algunos dijeron en su momento que fueron 9 mil otros que 12 mil la cantidades de fanáticos presentes en ese concierto, pero lo que es cierto es que todos vivieron con intensidad este evento.

Como es común en el estilo de Manu Chao, el rock, el ska, el punk, el reggae y otros ritmos estuvieron presentes, logrando una comunión con el público a través de canciones como “La primavera”, “Me gustas tú”, “Welcome to Tijuana”, entre otras.

El exlíder de Mano Negra no desaprovechó la oportunidad para pronunciarse sobre un conflicto social – político – ecológico que se vivía en Monterrey en ese entonces: el proyecto “Valle de Reyes”.

Ese plan implicaba la privatización de una zona de La Huasteca, para desarrollar una elitista zona residencial con la respectiva construcción de un campo de golf, sin tomar en cuenta que se trataba (y sigue siendo) una zona protegida.

Te recomentamos: http://monterreyrock.com/clasicos-en-espanol-clandestino-manu-chao/

Pues bien, Manu rechazó ese proyecto, invitando a la fanaticada a defender esa zona mágica – natural.

El concierto continuó en grande con “Clandestino”, “Politik kills”, “La Despedida”, “Volver” (canción inmortalizada por Vicente Fernández) y “El Dorado 1997”, para despedirse por primera vez del público regio.

El franco español regresaría en dos ocasiones más para terminar de extasiar a los miles de fanáticos presentes con temas como “Mala Vida”, “Bongo Bong” y las emotivas “Si me das a elegir” y “La vida tómbola”, culminando de esta manera un concierto que con el paso de los años se ha convertido en una tocada épica.

Resumen
El mítico concierto de Manu Chao en Monterrey
Nombre
El mítico concierto de Manu Chao en Monterrey
Descipción
El 28 de septiembre de 2008 se vivió uno de los conciertos más entrañables que se han vivido en Nuevo León
Autor
Medio
Monterrey Rock
Logo
Continue Reading

Blog

A 10 años del fin del Auditorio Coca Cola

Published

on

El 19 de noviembre cerró sus puertas el entrañable Auditorio Coca Cola de Monterrey.

Uno de los lugares más entrañables en la escena musical de Monterrey es, sin duda alguna, el bellísimo Auditorio Coca Cola.

Este recinto tan particular que se ubicaba dentro del Parque Fundidora, albergó la mayoría de los mejores espectáculos musicales en Nuevo León de 1994 a 2007, abarcando artistas musicales nacionales y extranjeros, además de otro tipo de eventos.

Alcanzó notoriedad a nivel continental por su versatilidad, calidad de instalaciones y esa atmósfera tan particular que poseía.

El Auditorio Coca Cola abrió sus puertas el 17 de marzo de 1994, después de 2 años de construcción, teniendo como primer evento el concierto de INXS.

Al principio fue bautizado como “Teatro Fundidora”, cambiando a Auditorio Coca Cola a partir de junio de 1995.

Este mágico lugar se mantuvo activo 13 años, hasta que el 19 de noviembre de 2007 se dio el último concierto, a cargo de Hombres G, para pasar a ser demolido y construir un nuevo auditorio, de menor capacidad, diferente imagen y patrocinador oficial, pero con similares estándares de calidad.

Las características estructurales del Auditorio Coca Cola lo diferenciaban de los demás recintos, ya que era un lugar semiabierto: techado pero sin muros.

Al fondo del auditorio había una enorme zona de césped hasta la que no llegaba el techo, la cual era usada dependiendo de las estimaciones de respuesta del público.

En total el Auditorio Coca Cola podía albergar hasta 23 mil 122 espectadores, y estaba dividido en 4 secciones:

A.- Sección con 1,747 butacas, las cuales se podían retirar dependiendo el tipo de concierto.
B.- zona con 5,331 butacas.
Palcos.- sección con capacidad para 44 personas.
Talud.- zona con capacidad para 16,000 personas.

Por este lugar pasaron artistas de la talla de Pearl Jam, Def Leppard, Soda Stereo, Héroes del Silencio, Ozzy Osbourne, Iron Maiden, Yes, Pantera, Santana, Megadeth, Judas Priest, Marilyn Manson, entre otras bandas.

El Auditorio Coca Cola era en verdad maravilloso: podías estar cómodamente sentado en una butaca, sintiendo el aire nocturno presenciando a tu banda favorita, o bien comprabas los económicos boletos de talud para estar sentado en el césped o metido en el slam, prendiendo hogueras con camisetas jajaja… había para todos los gustos.

Hoy en ese sitio se encuentra el Auditorio CitiBanamex, un lugar de primerísimo nivel en el cual también hemos vivido grandes conciertos, pero es inevitable al estar ahí recordar al entrañable Auditorio Coca Cola.

Continue Reading

Te recomendamos