Connect with us

Blog

Medios de rock vendrán, medios de rock desaparecerán

Published

on

prensafans

Medios de rock digitales son una tendencia a la alza desde hace varios años, algunos buenos y muchos muy malos.

Con la revolución de las redes sociales todo mundo tiene la libertad de abrir una cuenta de Twitter, Instagram, YouTube, Facebook y querer emprender el arduo camino de ser un medio digital.

Y esto no tiene nada de malo, a la escena de rock nacional le beneficia mucho que por todos lados se hable de los eventos, se suban fotos, videos, entrevistas, hasta aquí todo bien.

Todos con sus redes sociales muy felices, unas con un buen diseño, otras con diseños horribles, unas con 100 seguidores, otras con 5 o 30 mil fans (comprados), pero a la mayoría les falta una página web.

Mi punto de vista es que tener un Website como base le da un valor muy grande al medio en cuestión, ya que en él pueden aterrizar todo el material gráfico y textos, para que puedan rastrearse por todos los buscadores y ganar audiencia.

Todo esto habla de querer hacer bien las cosas, al menos los medios “medianos/grandes” a nivel nacional cuentan con uno, por ahí el buen Alejandro Jodorosky comenta: “la mejor forma de aprender es imitar” y ni eso saben hacer bien.

Este es sólo uno de los “puntos flacos” de los medios digitales rockeros, en verdad son muchos los vicios, malos hábitos o debilidades que presentan estas plataformas de expresión.

Por esto aquí les dejamos algunas categorías de medios digitales que hemos llegado a detectar en los conciertos y festivales.

Medio digital el “Drunk Guy”

He visto muchos casos y aunque no lo crean es real, individuos que crean su medio para ir a tomar y entrar gratis a los eventos, ¡sí!

Así como lo leen, de estos hay un buen, al menos en Monterrey se hacen notar al caminar sin vergüenza en la zona de prensa con su cerveza en mano, mientras todos los medios andan en “friega” cubriendo el evento.

Dijeras tú, “oye es una eminencia de las reseñas, es un influencer“, o algo así de respeto, ¡pero no!, ni en su cuadra lo conocen, ni al él ni a su medio.

Medio de rock digital el “Selfie Guy”

Aquí se da mucho en medios “chicos”, medios “medianos” y hasta medios “grandes”, esta raza orgullosa del “Selfie”, el típico reportero que tiene como prioridad andar por todo el evento armado con su celular para tomar cuanta foto de ellos se pueda, en lugar de escuchar las ruedas de prensa para hacer las notas para su medio.

Y esto no quiere decir que esta mal, siempre y cuando hagas tu “jale” para lo que fuiste llevado al evento, pero la tendencia es que no suben nada de material, gracias a los organizadores ya se ve menos este tipo de medios, porque han restringido el acceso a barricadas a personas sin equipo profesional.

Medio digital el “Amazing Photo Guy”

Este es uno de los casos más bizarros dentro del “Pit” o “Barricada” (lugar entre el público y el artista) y el área de prensa.

Neta, he visto bastantita raza, que muchas veces ni cambiar la pila de la cámara saben, que no sabe si disparar manual o automático, que les hablas del ISO y casi se echan a llorar.

El típico fotógrafo de esta categoría es también aquel que le vale madre si levanta la cámara y tapa a todos los demás fotógrafos que esperan el tiempo exacto para tomar su foto.

También están los chavos que se sienten los hijos de Fernando Aceves (seguramente no saben quién es), son un dolor de cabeza para los medios que los llegan a acreditar en lugar de mandar las fotos del evento a los editores, se preocupan más por subir las fotos a sus redes sociales personales o simplemente les vale y no mandan el material hasta que les da su gana.

Medio digital el “¿Qué hago aquí?”

Sí amigas y amigos, revistas de moda, de pop, culturales y de otras categorías hemos visto en los festivales y conciertos de rock, claro que no van a todos los conciertos de rock en la ciudad, solo a los que les gustan y para acabar de “regar la manteca”, andan preguntando a otros medios de comunicación o al mismo público qué canciones están tocando, qué grupo es, etc.

Medio digital el “Prensa Fan”

En nuestra ciudad y otras localidades pululan estos pseudo reporteros/fotógrafos y se avalanchan al ver a los grupos o artistas para ganar no la mejor foto del reportaje, sino la mejor foto para su Facebook o su Whatsapp, mostrando lo importante que es este ente ante la sociedad al estar a pocos metros de su artista favorito.

Esta raza por su intrépida hazaña, llega a arruinar fotos y videos con sus intervenciones ya que sus gritos se filtran a los videos y su cuerpo se atraviesa en las fotos muchas veces, sin respetar a los otros que sí van a hacer su trabajo.

Medio digital el “Auto Like”

Este tipo de medio es aquel que no lo sigue ni su sombra, muchos de estos medios sí le echan ganas, sin embargo algo deben de tener que nadie le da un follow, like o share en sus redes y termina siendo él mismo el que le da like a sus mismas publicaciones.

Les mandamos un gran saludo a todos aquellos que abarrotan la zona de prensa en los conciertos y no tienen nada que hacer ahí.

También te puede interesar: ¿Cómo se vive un concierto desde el área de prensa?

Visita nuestro facebook: https://www.facebook.com/monterreyrock/

La música forma parte de mi, me gusta crear y proponer nuevas formas de comunicación visual

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blog

¿Y quién demonios es David Byrne?

Published

on

By

Esta no es una reseña de su vida, sino sobre el hombre en el ordenador.

 

Cursaba la preparatoria. Vivía cerca del centro de Monterrey. Acababan de comprarme mi segunda computadora. Era un precioso modelo en negro, mi primer ordenador personalizado, con altavoces externos, unidad de CD y conexión a internet; se podía cambiar la apariencia de las ventanas, y además incluía el nuevo reproductor Windows Media Player 8. Una maravilla. Estaba yo explorado sus posibilidades cuando me topé con un archivo llamado “Like Humans Do” en la carpeta de My Music. Era un archivo pre-instalado en formato (.wma). Escuché una y otra vez esa canción. David Byrne era la voz en el ordenador.

Años más tarde, escuché por primera vez una canción llamada “Psycho Killerde Talking Heads, lo último lo supe porque hice una búsqueda en esa aplicación que reconoce lo que está sonando. Fue después cuando asocié la relación entre Byrne -el cantante de aquella famosa canción de Windows XP- y la banda que acababa de conocer. Byrne había sido el líder de los Talking Heads, una banda newyorquina de new wave de los ochenta. Desde entonces quedé enganchada a la banda y mi curiosidad por aquel personaje creció aún más.

En el 2014, el nombre de Byrne volvió a aparecer en mi vida. Echaba un vistazo por las novedades editoriales cuando un libro con fondo blanco gritaba su nombre con grandes letras negras, a éste lo acompañaban el título: Cómo funciona la música, y el icono de volumen de Windows.  Se trataba de una reedición en español, de la editorial Sexto Piso. Lo llevé a casa.

Ahora el nombre de Byrne vuelve a inundar de notas la web, todas hablando de su nueva gira American Utopia, con la cual regresa a los escenarios luego de catorce años de receso como solista. En las notas cuentan sobre su show, sobre la peculiar experiencia estética y sonora que ofrece. Se trata de un performance minimalista, en donde reordena el escenario con doce músicos vestidos de gris que caminan descalzos por todo el espacio, apareciendo y desapareciendo por la cortina plateada que sirve de escenografía. Es una experiencia inigualable, dicen.

Esta noche David Byrne estará en Monterrey, es la oportunidad perfecta para tener cara a cara al hombre del ordenador, de experimentarlo fuera, pero yo estoy a 1800 kilometros del lugar. Ahora soy yo quien está del otro lado.

Continue Reading

Blog

A 38 años del mítico muro pinkfloydiano

Published

on

El 30 de noviembre de 1979 salió a la luz un disco que marcaría la historia del rock: The Wall, de Pink FLoyd.

Pink Floyd terminaba la gira “Animals” el 6 de julio de 1977 en Ontario, Canadá, y ocurría un incidente que sería el inicio de uno de los fenómenos musicales más grandes del siglo XX: un fanático le exigió a Roger Waters en pleno concierto que se acercara hacia el público, lo que provocó que el bajista perdiera la cordura y se abalanzara sobre el fan para escupirle en la cara.

Al acabar el show, Waters comenzó un proceso de análisis sobre lo que había sucedido: era demasiado el hartazgo que le producía la fama y los mega conciertos masivos que estaban haciendo.

De esta manera surge la idea de poner una barrera que dividiera al público del escenario, extendiéndose esta idea hacia todos los tipos de barreras que tenemos o nos ponemos las personas.

Roger creó la trama basándose en un rockstar ficticio llamado “Pink”, explorando a través de la historia de este personaje las barreras que todos ponemos para evitar afrontar nuestros miedos y errores.

Llegó el momento en que la banda estaba analizando qué camino seguir creativamente y Waters puso a discusión dos ideas para el futuro: una de ellas fue rechazada ya que era demasiado personal (lo que a la postre fue el álbum solista de Roger, “The Pros and Cons of Hitch Hicking) y la otra era el ambicioso y descabellado proyecto THE WALL, siendo éste el escogido por la banda.

Así, Pink Floyd ingresó al estudio de grabación en abril de 1979, rolándose por estudios de Francia, Nueva York, Los Angeles y Londres, siendo los productores del disco Roger Waters, David Gilmour y el afamado Bob Ezrin.

El ambiente al interior del grupo no era tenso sino lo que le sigue. Roger Waters no quería en la banda al tecladista Rick Wright y obligó a los demás a aprobar la salida de Rick del grupo, con la amenaza de disolver el proyecto si esto no se daba.

Así, la participación de Wright fue mínima y en los conciertos posteriores participó como mero músico de sesión, deslindado ya del grupo.

El resultado fue un disco conceptual, con letras agudas, filosas, a veces sumamente conmovedoras, cargado de críticas sociales, familiares (incluso temáticas edípicas) y a la industria de la música, y claro, el tema que siempre acompañó a Pink Floyd: la locura.

Es en gran parte una historia autobiográfica. Waters se proyecta de más en la trama, incluyendo el fallecimiento de su padre en la 2ª Guerra Mundial.

Por otro lado, se hacen notables alegorías a Syd Barret y sus problemas mentales, y claro una dosis de ficción.

El personaje central, “Pink”, es un rock star que se derrumba mentalmente en una habitación de hotel al estar en plena gira, al cual le llegan flashbacks sobre su vida, cargados de dolor.

En cuanto al sonido, éste se diferencia de otros álbumes de la banda por poseer un sonido más duro, crudo y directo, dejando de lado los largos pasajes instrumentales de discos pasados.

Nick Mason suena más potente que nunca en la batería. Hay un excelso trabajo de teclados, sintetizadores y de órgano Hammond, siendo éste último el que le da gran personalidad al sonido del disco.

Por su parte Waters siempre contundente en sus líneas de bajo (¿hay alguna línea de bajo más alabada y conocida que la de Another brick in the wall 2”?).

Por su parte Gilmour luce enormemente con sus poderosos riffs, dulces armonías y sus solos de antología (para muchos críticos y fans el sólo de “Comfortably numb” es el mejor “solo” de guitarra de la historia).

El trabajo vocal es sobresaliente, percibimos a un Waters que transmite muchísimo, llegando a ser a veces desgarrador, y Gilmour con su ya característico tono vocal siempre armonioso.

26 temas componen esta obra maestra, si bien es cierto que tiene ciertos altibajos es innegable que estos son los menos, el disco trae grandes canciones de altos vuelos, siendo memorables “Mother”, “Hey you”, “Goodbye blue sky”, “Vera” y la portentosa “Comfortably numb”.
.
La gira de este disco constó sólo de poco más de 5 conciertos, debido al costo que implicaba realizar la logística del evento: en pleno concierto decenas de personas del staff colocaban una serie de ladrillos gigantes de cartón, hasta levantar un enorme muro el cual al finalizar era derrumbado.

Dicho muro servía como pantalla en la que se proyectaban alucinantes imágenes creadas por Gerald Scarfe, además se utilizaban marionetas gigantes, se contaba con un equipo de sonido e iluminación de primer nivel. Son, por mucho, los conciertos más impactantes que se han realizado en toda la historia.

Para muchos se trata de una obra sobrevalorada e inflada, a mi parecer se trata de un disco clave en la historia no sólo del rock, sino de la música popular del siglo pasado.

Es un álbum ambicioso que cumple con su cometido: generar impacto, consciencia, hacer una cruenta crítica a todos los círculos humanos, pero haciéndolo de manera artística, elegante, original y virtuosa.

A 38 años de haberse dado el proceso creativo de The Wall queda claro que éste disco no ha perdido vigencia, al contrario, se sigue vendiendo y escuchando en la radio, a pesar de las modas y cambios en la industria musical, además de que la banda sigue ganando adeptos entre niños y adolescentes.

La pared sigue firme.

Continue Reading

Blog

El mítico concierto de Manu Chao en Monterrey

Published

on

El 28 de septiembre de 2008, Manu Chao nos regaló uno de los conciertos más entrañables que se han vivido en Nuevo León.

Los conciertos de Manu Chao se caracterizan por su gran explosividad y esto lo pudieron confirmar las miles de personas que presenciaron su show en Monterrey, realizado ni más ni menos que en La Huasteca.

Fue el 28 de septiembre de 2008 ese día mágico, en el que esas caprichosas formaciones serranas formadas en la Prehistoria se convirtieron en el mudo y, a la vez, majestuoso escenario de la presentación del cantante franco – español.

Después de soportar conflictos para ingresar al paraje, de caminar y caminar, de una prolongada espera y filas larguísimas, la gente pudo disfrutar de las participaciones de DJ Klandestino y Sonidero Nacional, quienes cumplieron con la misión de calentar el ambiente.

Fue a las 21:30 horas cuando Manu Chao se apoderó del escenario de La Huasteca, para generar de inmediato el furor con “Panik Panik” y “El Hoyo”.

La cifra de asistentes varia, algunos dijeron en su momento que fueron 9 mil otros que 12 mil la cantidades de fanáticos presentes en ese concierto, pero lo que es cierto es que todos vivieron con intensidad este evento.

Como es común en el estilo de Manu Chao, el rock, el ska, el punk, el reggae y otros ritmos estuvieron presentes, logrando una comunión con el público a través de canciones como “La primavera”, “Me gustas tú”, “Welcome to Tijuana”, entre otras.

El exlíder de Mano Negra no desaprovechó la oportunidad para pronunciarse sobre un conflicto social – político – ecológico que se vivía en Monterrey en ese entonces: el proyecto “Valle de Reyes”.

Ese plan implicaba la privatización de una zona de La Huasteca, para desarrollar una elitista zona residencial con la respectiva construcción de un campo de golf, sin tomar en cuenta que se trataba (y sigue siendo) una zona protegida.

Te recomentamos: http://monterreyrock.com/clasicos-en-espanol-clandestino-manu-chao/

Pues bien, Manu rechazó ese proyecto, invitando a la fanaticada a defender esa zona mágica – natural.

El concierto continuó en grande con “Clandestino”, “Politik kills”, “La Despedida”, “Volver” (canción inmortalizada por Vicente Fernández) y “El Dorado 1997”, para despedirse por primera vez del público regio.

El franco español regresaría en dos ocasiones más para terminar de extasiar a los miles de fanáticos presentes con temas como “Mala Vida”, “Bongo Bong” y las emotivas “Si me das a elegir” y “La vida tómbola”, culminando de esta manera un concierto que con el paso de los años se ha convertido en una tocada épica.

Resumen
El mítico concierto de Manu Chao en Monterrey
Nombre
El mítico concierto de Manu Chao en Monterrey
Descipción
El 28 de septiembre de 2008 se vivió uno de los conciertos más entrañables que se han vivido en Nuevo León
Autor
Medio
Monterrey Rock
Logo
Continue Reading

Te recomendamos