OBRAS MAESTRAS: “THE DARK SIDE OF THE MOON” – PINK FLOYD

0
1235

El disco Dark Side Of the Moon llevó a Pink Floyd a la élite del rock mundial y el paso de su nombre a la historia de este género.

Pink Floyd es una de las más grandes leyendas del rock. Psicodelia, blues, rock progresivo, álbumes conceptuales, monstruosas producciones en vivo y mucha locura, engloban la vida y obra de esta gran banda.

Corría el año de 1972 y Pink Floyd empezaba a encontrar una identidad y una línea a seguir, asimilando ya por completo la ausencia de su otrora líder Syd Barrett, quien enloquecido (literalmente) tuvo que ser echado del grupo casi 4 años antes. El trabajo realizado en el disco “Meddle”, les abrió las puertas a lo que ellos tanto buscaban, habían dado con el sonido que tanto habían anhelado, a través de experimentación y experimentación.

De esta manera, Pink Floyd empezó a planear su nuevo disco, buscaban crear un álbum conceptual, teniendo como primera idea el tomar como temática central “cosas que le enfadan a la gente”, hasta que fue mutando a lo que ahora conocemos como parte del “Dark side of the Moon”: la locura, la depresión, la muerte, los problemas económicos y la desesperanza. Pink Floyd era una banda sui generis, y en vez de entrar a grabar el material que tenían ya avanzado, decidieron hacer una gira en el que tocaban las canciones que acababan de montar, buscando con esto el afinar detalles y perfeccionar lo que ya tenían…y vaya que lo lograron.

Así, Pink Floyd se encierra en los estudios de Abbey Road para trabajar en su siguiente placa en 2 sesiones, dentro del lapso de casi 7 meses, de mayo de 1972 a enero de 1973, en los que la constante fue el arduo trabajo, en donde la magia y la locura musical tomaron forma. Las labores de planeación y producción fueron sumamente complejas, ya que la banda cuidaba cada punto del disco, además que continuar con su necesidad de experimentar y de implementar los avances tecnológicos.

Una figura clave en la producción del Dark Side of the Moon fue el Ingeniero de audio, el famoso Alan Parsons. La banda se obsesionó con la inclusión de sonidos ambientales, al grado de realizar complejos loops, en los que grabaron por horas y horas sonidos de monedas cayendo, máquinas registradoras, carcajadas, voces y demás sonidos.

Una genialidad que se le ocurrió a Waters para este disco, consistía en preparar una serie de preguntas las cuales se le harían a algunos miembros del staff y a algunos amigos, las respuestas a estas preguntas serían incluidas en las canciones; algunos de estos personajes fueron Paul y Linda McCartney, pero sus audios no fueron incluidos.

En cuanto al arte del disco, sobra decir que estamos ante una de las mejores portadas de todos los tiempos; este trabajo es obra de Hipgnosis, colectivo artístico creador de algunas de las mejores cubiertas de discos de toda la historia. La simplicidad, la creatividad y la elegancia son notables en la tapa de Dark Side of the moon.

El álbum abre con el latir de un corazón, para después introducir unos sonidos desesperantes y una serie de gritos aterradores, que terminan con los bellísimos acordes de “Breathe (in the air)”, canción que de inmediato relaja y te lleva a otros planos. Posteriormente suena una serie de tic tacs de reloj y sus respectivas alarmas, dando pie a “On the run”, pieza de música electrónica, que genera gran grado de tensión, para después dar paso a una de las mejores canciones de Pink Floyd: “Time”, canción en la que Waters aborda de lleno la crisis existencial por la que estaba pasando, cuando a sus 28 años se ponía a replantearse qué es lo que había hecho de su vida; en esta canción de incluye uno de los mejores solos de guitarra de todos los tiempos, obra de David Gilmour.

“The great gig in the sky” es una pieza simplemente de otro mundo. A ritmo de jazz, Pink Floyd eleva el alma de quien escucha esta canción, gracias a la exquisites de la música y a la desgarradora voz de la cante Clare Torry, quien no emite palabra alguna, solo vocaliza, grita y hechiza a lo largo de esta pieza; de hecho cuando terminar de realizar la grabación, Clare se mostró apenada ante el grupo y se disculpó por lo realizado, sorprendiéndose al saber que el grupo estaba maravillado con esas vocalizaciones. “Money” es la que sigue en el track list, rola en la que la banda da cátedra musical, mezclando jazz y blues, con una estructura sui generis, logrando una canción de antología. “Us and them” es una melodía dulce y a la vez dolorosa, que se ha convertido en una de las clásicas de clásicas de Pink Floyd.

“Dark side of the moon” continúa con “Any colour you like”, canción instrumental en dónde los 4 miembros del grupo se desatan, logrando un jam session delicioso. Cabe mencionar que esta es la única canción de Pink Floyd compuesta por Gilmour – Mason – Wirght en conjunto, dejando a un lado a Waters. La parte final del disco consiste en 2 piezas cortas ligadas: “Brain Damage”, en la que la referencia a Syd Barrett es bastante obvia, logrando una canción alucinante y emotiva, y “Eclipse”, canción cuya letra está compuesta a manera de lista, técnica muy utilizada por Waters.

Resulta increíble que a pesar de que este disco de Pink Floyd aborda temáticas tan densas, haya logrado un éxito comercial inusitado; además de vender millones de copias a lo largo del mundo, ostenta el record de estar más tiempo dentro de la lista de los 200 más vendidos de billboard, con la impactante cifra de 811 semanas dentro del listado, es decir, ¡15 años!

Este es el tamaño de esta obra maestra… esta es la grandeza de “Dark side of the moon”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here