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Obras Maestras

Obras Maestras: “The Dark Side of The Moon” – Pink Floyd

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Este disco es considerado por muchos como el mejor de la historia del rock.

Pink Floyd es una de las más grandes leyendas del rock. Psicodelia, blues, rock progresivo, álbumes conceptuales, monstruosas producciones en vivo y mucha locura, engloban la vida y obra de esta gran banda.

Corría el año de 1972 y Pink Floyd empezaba a encontrar una identidad y una línea a seguir, asimilando ya por completo la ausencia de su otrora líder Syd Barrett, quien enloquecido (literalmente) tuvo que ser echado del grupo casi 4 años antes.

El trabajo realizado en el disco “Meddle”, les abrió las puertas a lo que ellos tanto buscaban, habían dado con el sonido que tanto habían anhelado, a través de experimentación y experimentación.

De esta manera, Pink Floyd empezó a planear su nuevo disco, buscaban crear un álbum conceptual, teniendo como primera idea el tomar como temática central “cosas que le enfadan a la gente”, hasta que fue mutando a lo que ahora conocemos como parte del “Dark side of the Moon”: la locura, la depresión, la muerte, los problemas económicos y la desesperanza.

Pink Floyd era una banda sui generis, y en vez de entrar a grabar el material que tenían ya avanzado, decidieron hacer una gira en el que tocaban las canciones que acababan de montar, buscando con esto el afinar detalles y perfeccionar lo que ya tenían… y vaya que lo lograron.

Así, Pink Floyd se encerró en los estudios de Abbey Road para trabajar en su siguiente placa en 2 sesiones, dentro del lapso de casi 7 meses, de mayo de 1972 a enero de 1973, en los que la constante fue el arduo trabajo, en donde la magia y la locura musical tomaron forma.

Las labores de planeación y producción fueron sumamente complejas, ya que la banda cuidaba cada punto del disco, además que buscaban continuar con su necesidad de experimentar y de implementar los avances tecnológicos.

Una figura clave en la producción del Dark Side of the Moon fue el Ingeniero de audio, el famoso Alan Parsons. La banda se obsesionó con la inclusión de sonidos ambientales, al grado de realizar complejos loops, en los que grabaron por horas y horas sonidos de monedas cayendo, máquinas registradoras, carcajadas, voces y demás sonidos.

Una genialidad que se le ocurrió a Waters para este disco consistía en preparar una serie de preguntas las cuales se le harían a algunos miembros del staff y a algunos amigos, las respuestas a estas preguntas serían incluidas en las canciones; algunos de estos personajes fueron Paul y Linda McCartney, pero sus audios no fueron incluidos.

En cuanto al arte del disco, sobra decir que estamos ante una de las mejores portadas de todos los tiempos; este trabajo es obra de Hipgnosis, colectivo artístico creador de algunas de las mejores cubiertas de discos de toda la historia. La simplicidad, la creatividad y la elegancia son notables en la tapa de Dark Side of the moon.

El álbum abre con el latir de un corazón, para después introducir unos sonidos desesperantes y una serie de gritos aterradores, que terminan con los bellísimos acordes de “Breathe (in the air)”, canción que de inmediato relaja y te lleva a otros planos.

Posteriormente suena una pista plagada de capas de sintetizadores inquietantes, dando pie a “On the run”, pieza de música electrónica, que genera gran grado de tensión, para después dar paso a una de las mejores canciones de Pink Floyd: “Time”, canción en la que Waters aborda de lleno la crisis existencial por la que estaba pasando, cuando a sus 28 años se ponía a replantearse qué es lo que había hecho de su vida; en esta canción de incluye uno de los mejores solos de guitarra de todos los tiempos, obra de David Gilmour.

“The great gig in the sky” es una pieza simplemente de otro mundo. A ritmo de jazz, Pink Floyd eleva el alma de quien escucha esta canción, gracias a la exquisitez de la música y a la desgarradora voz de la cante Clare Torry, quien no emite palabra alguna, solo vocaliza, grita y hechiza a lo largo de esta pieza.

De hecho cuando terminó de realizar la grabación, Clare se mostró apenada ante el grupo y se disculpó por lo realizado, sorprendiéndose al saber que la banda estaba maravillada con esas vocalizaciones.

“Money” es la que sigue en el track list, rola en la que la banda da cátedra musical, mezclando jazz y blues, con una estructura sui generis, logrando una canción de antología.

“Us and them” es una melodía dulce y a la vez dolorosa, que se ha convertido en una de las clásicas de clásicas de Pink Floyd.

“Dark side of the moon” continúa con “Any colour you like”, canción instrumental en dónde los 4 miembros del grupo se desatan, logrando un jam session delicioso. Cabe mencionar que esta es la única canción de Pink Floyd compuesta por Gilmour – Mason – Wirght en conjunto, dejando a un lado a Waters.

La parte final del disco consiste en 2 piezas cortas ligadas: “Brain Damage”, en la que la referencia a Syd Barrett es bastante obvia, logrando una canción alucinante y emotiva, y “Eclipse”, canción cuya letra está compuesta a manera de lista, técnica muy utilizada por Waters.

Resulta increíble que a pesar de que este disco de Pink Floyd aborda temáticas tan densas, haya logrado un éxito comercial inusitado; además de vender millones de copias a lo largo del mundo, ostenta el record de estar más tiempo dentro de la lista de los 200 más vendidos de billboard, con la impactante cifra de 811 semanas dentro del listado, es decir, ¡15 años!

Este es el tamaño de esta obra maestra… esta es la grandeza de “Dark side of the moon”.

Resumen
Obras Maestras: “The Dark Side of The Moon” – Pink Floyd
Nombre
Obras Maestras: “The Dark Side of The Moon” – Pink Floyd
Descipción
Este disco es considerado por muchos como el mejor de la historia del rock.
Autor
Medio
Monterrey Rock
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Apasionado de la música y la fotografía, y de la conjugación de ambas.

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‘Revolutions per Minute’ de Rise Against cumple 15 años

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Un 8 de abril de 2003, Rise Against publicaba su segundo álbum de estudio.

Corría el año del 2003, la tensión política en Estados Unidos incrementaba debido a la postura que adoptó el presidente George Bush después de los ataques del 9/11: el intervencionismo.

Una campaña militar que concluyó en la invasión a Afganistán e Irak dejó a millones inconformes, y no dudaron en hacerse notar.

El punk revivió en Estados Unidos con un mensaje de anti-intervencionismo y una negativa general hacia la administración de George Bush.

Rise Against fue una de esas bandas que lograron plasmar toda su ira en una joya del hardcore punk.

Grabado a finales de 2002 y publicado por Fat Wreck Recordes, “Revolutions per Minute” expone todos los elementos que un buen disco de punk necesita: poderosos riffs, una veloz batería con doble pedal y agresivas vocales exponiendo un poderoso mensaje de protesta.

Revolutions per Minute cuenta con el siguiente tracklist:

1.- Black Masks and Gasoline – 2:59
2.- Heaven Knows – 3:23
3.- Dead Ringer – 1:31
4.- Halfway There – 3:41
5.- Like the Angel – 2:46
6.- Voices Off Camera – 2:17
7.- Blood-Red, White, and Blue – 3:38
8.- Broken English – 3:25
9.- Last Chance Blueprint – 2:14
10.- To the Core – 1:33
11.- Torches – 3:41
12.- 13.-Amber Changing – 3:39
14.- Any Way You Want It (versión de Journey) – 2:57

Canciones destacadas: Broken English, Like The Angel, Black Masks And Gasoline

La banda liderada por Tim McIlrath publicó otros 6 álbumes de estudio y no queda duda que, en esencia, su mensaje sigue siendo aquel poderoso mensaje de protesta acompañado por un hardcore punk que, tanto Revolutions per Minute como su antecesor The Unraveling, nos mostró a principios del siglo XXI.

Resumen
'Revolutions per Minute' de Rise Against cumple 15 años
Nombre
'Revolutions per Minute' de Rise Against cumple 15 años
Descipción
Un 8 de abril de 2003, Rise Against publicaba su segundo álbum de estudio.
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Obras Maestras: Turn on the bright lights – Interpol

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El álbum debut de Interpol dio muestra del gran talento de esta banda neoyorkina.

Corría el mes de noviembre de 2001 y 4 jóvenes músicos se embarcaban en la aventura de trabajar en su álbum debut, esa banda se hacía llamar Interpol.

La grabación se realizó en Tarquin Studios en Connecticut, corriendo la producción a cargo de Peter Katis y Gareth Jones, estando detrás de todo Matador Records.

Mucho del material preparado por Interpol ya lo habían trabajado en sus conciertos, pero había que darle un sonido “profesional” y depurarlo.

El resultado se publicó el 20 de agosto de 2002 y llevó por nombre “Turn on the bright lights”, disco que resulta asombroso, puesto que no parece que Interpol sea una banda novata, ya que lograron un disco sin momentos bajos, pues las 11 canciones que lo componen son en verdad de primer nivel.

En este álbum se percibe una atmósfera melancólica, por momentos con aires inquietantes, destacando riffs de guitarra hipnóticos cortesía de Daniel Kessler y Paul Banks, quienes saben llevar de manera coordinada sus trabajos en las 6 cuerdas.

Otro punto destacable es la base rítmica de Interpol: Sam Fogarino es un baterista sui generis, poseedor de un estilo poco convencional, el cual se adaptó a la perfección a otro músico que se sale del molde, me refiero a Carlos Dengler, quien derrocha virtuosismo en el bajo, a través de líneas exquisitas y contundentes.

Desde que inicia “Turn on the bright lighs” sabes que viene algo bueno, ya que “Untitled” es una pieza que no solo nos introduce a este disco, sino que marca el estilo de Interpol a la perfección.

De la melancolía nos vamos al frenesí con “Obstacle 1”, en donde San Fogarino resalta de manera contundente en la batería. De arriba nos vamos para abajo con el sentida “NYC”.

La intensidad vuelve a aumentar con “PDA” y “Say Hello to the angels”, ambas canciones se han convertido en algunas de las más populares de la banda.

De ahí llega “Hands away”, canción hipnótica, de aires góticos. De ahí volvemos con un tema más rítmico, “Obstacle 2”, en la que el cuarteto luce como si fueran una banda de más de 10 años de experiencia, ya que la conjunción y calidad es enorme.

Después, las atmósferas extrañas e inquietantes de “Stella Was a Diver and She Was Always Down” se manifiestan, para darle paso a las hipnóticas guitarras de “Roland”.

El cierre de “Turn on the bright lights” es por demás melancólico, con 2 canciones que se han establecido como algunas de las preferidas de los fans de Banks y compañía, por un lado “The New” y por otro “Leif Erikson”, esta última una de las mejores en la carrera de Interpol.

Este disco representa, sin duda alguna, uno de los mejores álbumes debut de la historia del rock, en donde se representa al máximo esa cosa llamada post punk revival.

Lista de canciones:

1.- “Untitled”
2.- “Obstacle 1”
3.- “NYC”
4.- “PDA”
5.- “Say Hello to the Angels”
6.- “Hands Away”
7.- “Obstacle 2”
8.- “Stella Was a Diver and She Was Always Down”
9.- “Roland”
10.- “The New”
11.- “Leif Erikson”

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Obras Maestras: “Animals” – Pink Floyd

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Este día se cumplen 40 años de una obra maestra del rock progresivo: “Animals” de Pink Floyd.

La trayectoria de Pink Floyd está marcada por aspectos fascinantes: épicos shows en directo, escándalos, excesos, historias impactantes y, claro, lo más importante, joyas discográficas. En este orden de ideas, retomaremos una de ellas puesto que dicha obra se encuentra cumpliendo ni más ni menos que 40 años de vida, me refiero al profundo “Animals”.

Este disco salió al mercado el 23 de enero de 1977 y desde antes de su salida comenzó a llamar la atención por diversos aspectos. Pink Floyd se encontraba en 1976 trabajando en el que sería su disco número 10. El álbum en cuestión sería de corte “conceptual”, teniendo como eje rector la obra de George Orwell “La rebelión en la granja”. Así, Roger Waters, principal compositor del grupo, utilizó a los animales como referencia para expresar su pensar ante las desigualdades sociales, la política y los grupos de poder, por lo cual el álbum se llamaría “Animals”. Las sesiones de grabación terminaron y los resultados fueron contundentes: 3 canciones larguísimas y poderosas, más una canción partida en 2, con la que se abre y se cierra el disco.

El disco fue controversial, puesto que se le dieron diversos significados. Unos veían en esta obra una justificación del capitalismo salvaje, mientras otros veían lo contrario. El detalle es que este álbum posee un poderío incuestionable, tanto a nivel musical como lírico. En cuando al concepto del disco ya se habló un poco líneas arriba, pero la riqueza de este material de Pink Floyd no se limita a un concepto o a letras profundas, sino que el vehículo de ambas cosas, la música, es también notable.

Percibimos en este material a un Pink Floyd directo y sin contemplaciones, guitarras poderosas, en donde destacan los poderosos solos y contundentes riffs de David Guilmour; Nick Mason ofrece uno de los mejores trabajos de su carrera, en el cual demuestra su versatilidad en el manejo de diversos ritmos e intensidades; el papel de Rick Wright en este álbum ha sido un tanto menospreciado, pero creo que hay que destacarle su manejo del órgano Hammond, sabiendo crear atmósferas muy distintas a lo realizado en discos anteriores; por otro lado, Roger Waters también demuestra que no solo es el motor creativo de la banda, sino que también es un bajista de primer orden.




“Animals” representa un paso adelante con relación a “Wish you were here” y con él se percibe también lo que viene en “The Wall”; a 40 años de distancia este disco de Pink Floyd se mantiene vigente dentro del gusto del público y además parece mantenerse atinado en cuanto a los salvajes tiempos que vivimos a nivel mundial.

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