Connect with us

Rock & Rolas

ROCK &ROLAS: “IN-A-GADDA-DA-VIDA” – IRON BUTTERFLY

Published

on

Psicodelia pura engloba el tema “In-a-gadda-da-vida” de Iron Butterfly.

Un órgano celestial que da paso a un riff profundo, denso y lúgubre de bajo y guitarra que resuenan, mientras una voz grave se manifiesta de manera desesperante e inquietante, dando inicio así a una de las canciones más significativas en la historia del rock: “In-a-gadda-da-vida” de la banda Iron Butterfly.

Fue a principios de 1968 cuando Iron Butterfly se mete de lleno a la grabación del que sería su segundo álbum; la banda, enclavada en la psicodelia empezó a experimentar con tonos muy graves y ritmos cadenciosos pero contundentes, llegando a la cumbre de dicha experimentación con este disco. Aunque resulte imposible de creer, “In-a-gadda-da-vida” se grabó en una sola toma y sin el productor del disco presente, ya que éste, Jim Hilton, llegaría tarde a la sesión, ante lo cual la banda se puso a realizar jams y decidieron ejecutar esta canción como una forma de prueba de sonido, lo cual fue grabado por el ingeniero de audio, obteniendo tan impactantes resultados que se decidió dejarla tal cual en el disco.

Poco más de 17 minutos de psicodelia total, 17 minutos de ácido auditivo que hipnotiza y atrapa irremediablemente a quien escucha, eso y más es esta pieza de Iron Butterfly. Canción poseedora de uno de los riffs más reconocidos del rock, de portentosos solos de guitarra, batería y órgano, que además creó una forma de hacer rock, ya que la banda integrada por Doug Ingle, Erik Brann, Lee Dorman y Ron Bushy, sentó las bases del heavy metal desde la corriente de la psicodelia.

Lo primero que resalta es el extraño título de la canción; dicho nombre surgió por accidente: los miembros de la banda se encontraban bajo los influjos del ácido mientras se encontraban ensayando esta pieza, en un momento dado el baterista le pregunta a Ingle, el compositor de la rola, que cuál era el nombre de esta canción, pero como éste estaba embrutecido por el LSD apenas podía hablar y como pudo dijo el nombre, y el otro, igual de drogado, anotó torpemente el nombre en un papel; después del “viaje” vieron que en el papel en vez de decir “In a garden of Eden” (“En el jardín del Edén”) decía “In a gadda da vida”, frase sin sentido, bizarra, pero que le encantó a la banda, bautizándola de esta manera.

La riqueza musical de esta pieza es enorme, ya que de hecho rompe con todo lo hecho hasta ese entonces por las bandas de rock psicodélico: mientras la mayoría se encontraba cercana a la corriente hippie, en donde la paz y el amor reinaba ingenuamente, y del otro lado del Atlántico Pink Floyd se mantenía en un mundo inquietante y fantástico (gracias al “Diamante Loco” Syd Barret), Iron Butterfly optaba por un sonido duro como un ladrillazo en la cabeza, pero hipnótico como mantra.

El resultado comercial obtenido por Iron butterfly fue brutal, extendiéndose hasta nuestros días el éxito en ventas del disco. “In-a-gadda-da-vida” es tan grande que la banda jamás pudo superar lo logrado con esta canción, quedándose atrapados por ella, pero nadie les quita el mérito y satisfacción de haber sido los creadores de una de las canciones más importantes de la música popular del siglo pasado.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rock & Rolas

Rock & Rolas: “A Song For Patsy Cline” – The Wonder Years

Published

on

La banda de pop-punk relata, entre oscuras melodías y desgarradores versos, una adaptación de la trágica muerte de Patsy Cline.

A mediados de los años 50s, una joven de Virginia iniciaba su carrera musical en los géneros de Country y Rockabilly. Su nombre era Virginia Patterson conocida por muchos como “Patsy Cline” y por sus amigos como “The Cline”.

Patsy se caracterizaba por tener una grave voz, gran destreza en la guitarra, contar con muchos amigos (Johnny Cash y Elvis Presley, por ejemplo) y por ser una mujer aguerrida e independiente.

Rápidamente, su gran material la llevó al éxito, convirtiéndose así, en una de las artistas más destacadas de la época.

En 1961 sufrió un fuerte accidente automovilístico, en el cual salió volando por el parabrisas, causándole graves heridas. Patsy aseguró ver a la conductora del otro automóvil caminando frente a ella, cuando en realidad, la conductora yacía muerta en su vehículo.

A pesar de recuperarse y continuar con su carrera artística, aquel fatal accidente la hizo tener premoniciones de su propia muerte hasta el último de sus días.

Una lluviosa noche de 1963, Patsy Cline dio sus últimas tres presentaciones para después abordar una avioneta rumbo a Nashville y morir trágicamente en un accidente aéreo.

Así nació “A Song For Patsy Cline”, publicada en 2015 por The Wonder Years.

La canción se caracteriza por iniciar con una oscura y tranquila melodía, para después, escalar hacia un poderoso coro y final.

“Las luces de mis bolsas de aire llevan semanas encendidas
Y sigo teniendo sueños
En los que atravieso mi parabrisas
Sin embargo, no las arreglo”
El personaje detecta un problema con sus bolsas de aire, pero encuentra comodidad en no arreglarlo.
“Las luces de mis bolsas de aire llevan semanas encendidas
Y siento cómo se burlan de mí
Es agridulce, como una sonrisa con dientes torcidos”
Conforme la canción avanza, nos damos cuenta que, lo único que busca el protagonista, es una muerte certera mediante un accidente automovilístico.
“Pensarán que el hielo me hizo derrapar
Pensarán que una llanta explotó y choqué en la autopista”

Ha presentido su muerte, y puede evitarla, pero su depresión es tan severa que opta por el escenario creado en su cabeza: una muerte “accidental” y no auto infligida que lo saque de su miseria.

De esta manera, las trágicas anécdotas de Patsy Cline convencen al protagonista de aceptar dicha muerte.

Continue Reading

Rock & Rolas

Rock & Rolas: “San Juanico” – El Tri

Published

on

Con esta canción, Alex Lora retrató a la perfección el drama y la pesadilla de las explosiones ocurridas en San Juan Ixhuatepec.

Una de las canciones más tristes y descarnadas del rock mexicano está basada en hechos reales, se llama “San Juanico” y es obra del Tri de México.

Este tema viene incluido en el álbum “Simplemente” (1984), primer material discográfico ya con el nombre del Tri, dejando atrás a Three souls in my mind.

Pero, ¿de qué habla “San Juanico?

La tragedia de San Juanico

En esta canción Alex Lora plasma de manera contundente el drama ocurrido en la comunidad de San Juan Ixhuatepec (Tlalnepantla, Estado de México), en donde el 19 de noviembre de 1984 ocurrió una serie de explosiones en las instalaciones almacenamiento y distribución de gas de Pemex, asentadas en ese poblado.

En efecto, las autoridades permitieron asentamientos humanos a apenas unos metros de distancia de esta zona de peligro.

El día en cuestión, cerca de las 5:30 de la mañana, ocurrió una fuga de gas licuado de petróleo, lo que ocasionó una nube de gas que comenzó a arder 10 minutos después, ocasionando una serie de explosiones de los contenedores de gas de la instalación.

El saldo: 503 muertos y más de 2 mil heridos, aunque hay estimaciones extraoficiales que indican cifras mayores.

Menos del 5 por ciento de los cadáveres pudieron ser identificados, al quedar prácticamente carbonizados.

La canción del Tri

Lo logrado por El Tri de México con “San Juanico” es notable. Se percibe el dramatismo a la largo de los más de 5 minutos de duración.

Todos los elementos destacan: la voz desgarradora y el trabajo en las 4 cuerdas de Alex Lora; la guitarra de Sergio Mancera luce exquisita y poderosa a la vez; Mariano Soto se muestra contundente en la batería, siendo el motor de la banda; y qué decir del sax de Arturo Labastida, que contribuye a darle ese aire trágico a la melodía.

Sin duda alguna, la tragedia de San Juanico es una de las peores de México durante el siglo pasado y el Tri supo plasmarla musicalmente.

Continue Reading

Rock & Rolas

Rock & Rolas: “Eclipse” – Pink Floyd

Published

on

Es el último track del álbum Dark Side of the Moon, uno de los mejores discos de la historia.

Mañana será un día especial para el mundo: habrá un eclipse de sol, acontecimiento astronómico que desde tiempos inmemoriales ha causado fascinación a la humanidad y que se ha visto representado en diversas manifestaciones artísticas, entre ellas la música.

En el aspecto musical, el fenómeno del eclipse ha sido abordado por Pink Floyd, en su maravilloso álbum Dark Side of the Moon, de 1973, el cual se mantiene como uno de los mejores discos de la historia.

El tema “Eclipse” es el epílogo de este disco, canción de 2 minutos y 12 segundos, en la cual, en tampoco tiempo, se sintetiza de manera poética cómo todas las cosas que hay en este planeta están “en armonía” o bajo el poder del sol, “pero el sol es eclipsado por la luna”.

Muy al estilo de componer de Roger Waters, enlistando elementos, para al finalizar enlazarlos y darles una conclusión, “Eclipse” posee una fuerza enorme, con la cual logra dársele un final de contundente al conceptual disco de Pink Floyd.

Esta es una verdadera “perlita” de la discografía pinkfloydiana.

Continue Reading

Te recomendamos