Sid Vicious, uno de los casos más extraños dentro del rock.
Este 2 de febrero se cumplen 47 años de la pérdida de uno de los máximos símbolos del movimiento punk, ni más ni menos que Simon John Ritchie, mejor conocido como Sid Vicious.
Hablar de Sid Vicious es hablar de un caso muy particular dentro de la historia del rock. Por principio de cuentas, su paso a la fama se debió a su fugaz paso por la banda Sex Pistols, pero poca gente sabe o recuerda que él no fue miembro fundador de la misma, sino que ingresó a este grupo para suplir a Glen Matlock (bajista original) siendo seleccionado por la banda porque Sid era “el máximo fanático de Sex Pistols”.
Por otra parte, Sid jamás destacó por su calidad técnica. De hecho no sabía tocar el bajo, aprendió lo básico al paso del tiempo, pero sin dudarlo él reflejó como nadie la actitud punk, factor que lo hizo ganarse el paso de su nombre a la historia.

Su vida fue turbulenta: su padre lo abandonó al poco tiempo de nacido, su mamá vendió drogas casi toda su vida y era adicta a las mismas, lo que llevó a Sid igualmente a vender estupefacientes desde los 13 años y a ser un adicto a la heroína; digamos que su lema e vida era “vive rápido, muere joven”.
Aunado a lo anterior, se vio envuelto antes de morir en un macabro escándalo: la mañana del 12 de octubre de 1978, Sid Vicious despertó después de una prolongada jornada de consumo de heroína, encontrando a su novia Nancy Spungen muerta, con una herida en el abdomen.
Sid no recordaba nada de lo ocurrido pero fue arrestado de inmediato como primer sospechoso del crimen, después de un tormentoso proceso fue liberado por falta de pruebas.
Durante su proceso judicial recibió un tratamiento de rehabilitación contra su adicción a las drogas, pero éste no fue efectivo.

El 2 de febrero de 1979 se hizo una fiesta para Sid por haber sido deslindado del asesinato de Nancy; en esa fiesta había drogas, entre ellas heroína, a la que Sid no se pudo resistir. Le pidió a Michelle, su nueva novia, que le inyectara la droga pero ella no lo quiso hacer, quien sí lo hizo fue la mamá del bajista, con quien compartía la misma adicción.
Este hecho le provocó la muerte a Sid Vicious a la edad de 21 años. La “versión oficial” era que Sid se había suicidado, pero años después su mamá confesó que fue ella quien le suministró la heroína suficiente para matar a 2 personas, esto para acortar el sufrimiento que su hijo tenía por la fuerte adicción que tenía.
Fue así como llegó a su fin uno de los personajes más sui generis de la historia del rock, quien para muchos es un símbolo del punk y para otros una figura sobrevalorada.






