Una demanda federal presentada por los hermanos Cascio ha vuelto a colocar el nombre de Michael Jackson bajo el escrutinio internacional. Eddie, Dominic, Marie y Aldo Cascio —quienes durante más de veinte años fueron descritos públicamente por el artista como su «segunda familia»— aseguran haber sido víctimas de abuso sexual, manipulación psicológica y control emocional durante su infancia. La indemnización reclamada asciende a 200 millones de dólares.
Los señalamientos fueron expuestos en el documental Michael Jackson’s ‘Secret’ Second Family Break Their Silence, transmitido por el programa 60 Minutes Australia, donde cada uno de los cuatro hermanos ofrece su versión sobre los hechos que habrían tenido lugar en distintos escenarios: el rancho Neverland, hoteles y diversas paradas de giras internacionales.
El origen de una relación que se convirtió en acusación
Según los demandantes, el vínculo entre Jackson y la familia Cascio se habría originado tras un encuentro casual entre el cantante y el padre de los hermanos en un hotel de lujo. Con el paso del tiempo, la relación se volvió frecuente y el artista se integró de manera habitual al entorno familiar, apoyándose en obsequios costosos, viajes en jet privado y acceso exclusivo a sus giras alrededor del mundo.
Eddie Cascio señala que los presuntos abusos habrían comenzado durante la gira Dangerous, cuando él contaba con 11 años de edad. Describe dinámicas que incluían apodos privados, demostraciones de afecto físico, compartir habitación e incluso el baño, y una exigencia de discreción a cambio de mantener lo que Jackson habría denominado una «relación especial».
Dominic, por su parte, relata que la situación se inició cuando tenía ocho años, bajo la apariencia de juegos. En su testimonio asegura que el intérprete habría introducido alcohol y fármacos como Vicodin y Xanax en su entorno. En sus propias palabras:
«Él me masturbaba, y luego pasábamos a más cosas, como besos, sexo oral, y él me decía que eso era un vínculo especial que teníamos y me decía cosas como: ‘Solo hago esto contigo’», declaró Dominic Cascio ante las cámaras del programa australiano.
Marie, la única mujer entre los cuatro hermanos, afirma que Jackson le hacía creer que la desnudez y el contacto físico eran expresiones normales de afecto y confianza. A partir de los 12 años, según su relato, habría sido obligada a guardar silencio sobre situaciones que se extenderían durante varios años. Aldo, el menor del grupo, sostiene que el presunto abuso comenzó cuando tenía siete años y se prolongó hasta su adolescencia, siempre enmarcado en un clima de aparente cercanía emocional.
El peso del silencio y el papel de ‘Leaving Neverland’
De acuerdo con los propios hermanos Cascio, la revelación mutua de sus experiencias no ocurrió sino años después de la muerte de Jackson en 2009. Fue el estreno del documental Leaving Neverland en 2019 —en el que Wade Robson y James Safechuck formularon acusaciones similares— lo que funcionó como detonador para que los cuatro hermanos compartieran entre sí lo vivido. Según sus testimonios, aunque atravesaron circunstancias parecidas, cada uno cargó el peso del abuso en completo aislamiento.
La demanda también incluye señalamientos sobre posibles mecanismos de presión y amenazas orientados a mantener los hechos en reserva, aunque los documentos judiciales no han sido reproducidos íntegramente en los medios que han cubierto el caso hasta el momento de publicación de esta nota.
Un historial de acusaciones que persiste más allá de la muerte
Las denuncias de los Cascio se suman a una lista de señalamientos que han acompañado al artista tanto en vida como de manera póstuma. El antecedente más conocido data de 1993, cuando Jordan Chandler lo acusó de abuso sexual; el caso se resolvió de forma extrajudicial. En 2005, Jackson fue llevado a juicio y resultó absuelto de todos los cargos en su contra.
El documental Leaving Neverland reavivó el debate en 2019 y provocó que diversas estaciones de radio retiraran temporalmente su música de las listas de reproducción. El patrimonio de Jackson, administrado por su sucesión, ha negado de manera consistente todas las acusaciones formuladas en distintos momentos.
La nueva demanda federal aún deberá superar las etapas procesales iniciales antes de llegar, en su caso, a una audiencia formal. El resultado de ese proceso determinará si los señalamientos de los Cascio alcanzan mayor relevancia jurídica o se suman al largo historial de litigios que rodean al denominado «Rey del Pop» incluso quince años después de su fallecimiento.



