El show de Soda Stereo Ecos llegó a Monterrey con una producción de vanguardia que respaldó los clásicos de la banda argentina.
Tras meses de expectativas, controversia y opiniones diversas, Soda Stereo llegó a Monterrey con su gira ECOS.
El ambiente previo que se vivió en el Auditorio Banamex fue de júbilo. Las camisetas con el logo de la legendaria banda argentina y las sonrisas fueron la constante.
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Fue poco después de las 9 de la noche cuando todo quedó atrás. Los primeros acordes de “Ecos” rompieron el silencio y provocaron el furor de los miles de fans presentes.
No es exageración: hubo lágrimas en varios de los espectadores quienes llevaron sus emociones al máximo.
Y los clásicos llegaron de inmediato y en cascada: “Juego de seducción” y “Nada personal” fueron las siguientes en el viaje musical de la noche.

Los lentes 3D sí ayudaron a vivir la experiencia de mejor manera. Se usaron en momentos puntuales del show y el primero de ellos fue con “Cuando pase el temblor”, en donde se proyectaron visuales vanguardistas.
Por momentos fue impactante ver ahí enfrente a Gustavo Cerati… hubo sentimientos encontrados, una avalancha de emociones.
El público pasó por estados diversos, desde la contemplación y casi estupefacción a la euforia total.
La confusión llegó cuando Zeta anunció “Séptimo día”, sin embargo tocaron “Toma la ruta”, al terminar reconoció el error y ahora sí tocaron “Séptimo día”.

Así dieron paso a uno de los momentos más memorables de la noche con “En la ciudad de la furia”.
El coro masivo en “Persiana Americana” fue brutal. De la adrenalina a la sorpresa con el visual de “Zoom”.
En “Planeador” se vivió un momento alucinante con luces y lasers verdes que llevaron al público a una atmósfera hipnótica y de ensueño.
La parte final del concierto llegó con “Prófugos”, canción que marcó el inició del último frenesí de la noche, ya que al terminar pareció terminar el concierto, sin embargo Zeta y Charly bajaron del escenario y subieron a plataformas elevadas ubicadas a los costados para desde ahí tocar ese himno noventero llamado “De música ligera”.
Soda Stereo ECOS: ¿El negocio de la nostalgia, show de vanguardia o la continuidad de un legado?
Sin duda, Soda Stereo ECOS fue un concierto emotivo e innovador (sin descubrir el hilo negro). Fue por momentos impactante, pero también por momentos fue obvio el abuso de secuencias y pistas.
¿Es un show perfecto? No.
¿Este espectáculo es un negocio en el que se lucra con la nostalgia? Obviamente lo es.
¿A Gustavo Cerati le habría gustado la idea? Imposible saberlo, cualquier respuesta es mera especulación.
¿Tiene valor artístico? Aunque es subjetivo, el espectáculo ECOS tiene un alto valor artístico apoyado por una producción de primer nivel y tecnología de vanguardia.
No se acerca a lo que fueron los conciertos de Soda Stereo con Gustavo Cerati, pero no deja de ser una experiencia interesante y vibrante.



