Megadeth regresó a Monterrey tras 2 años de ausencia y lo hicieron en grande con un sold out en la Arena Monterrey, causando furor total.
Anoche, la Arena Monterrey se convirtió en un auténtico templo del thrash metal. Megadeth regresó a Monterrey como parte de su gira “This Was My Life Tour”, en lo que para muchos fans representa una de las últimas oportunidades de ver en vivo a una de las agrupaciones más importantes en la historia del metal.
Desde horas antes del concierto, los alrededores del recinto fueron tomados por miles de seguidores vestidos de negro, portando playeras clásicas de la banda, chamarras de mezclilla llenas de parches y una emoción difícil de ocultar. Había fans que crecieron escuchando “Rust in Peace” en cassette y también nuevas generaciones que descubrieron a la agrupación gracias al legado eterno de Dave Mustaine y compañía. Monterrey respondió como siempre responde el metal: con pasión, entrega y una energía brutal.
Poco después de las 21:30 horas, las luces se apagaron y el rugido colectivo sacudió la Arena Monterrey. Los gritos de “¡Megadeth, Megadeth!” retumbaron en todo el recinto mientras la banda aparecía en escena entre una atmósfera oscura y poderosa. Desde los primeros acordes quedó claro que no sería un concierto cualquiera: sería una descarga de nostalgia, velocidad y adrenalina.
Temas como “Tipping Point”, “Sweating Bullets”, “She-Wolf” y “Symphony of Destruction” hicieron explotar a los asistentes, quienes cantaron cada palabra y levantaron los puños al ritmo de las guitarras. Dave Mustaine habló poco, pero realmente no hacía falta. Su presencia bastó para conectar con un público completamente entregado.
Uno de los momentos más intensos de la noche llegó con “Tornado of Souls”, canción que desató círculos de slam en la cancha y provocó una de las mayores ovaciones del concierto. La potencia sonora de la banda, sumada a la impecable ejecución musical, dejó claro por qué Megadeth sigue siendo una referencia absoluta dentro del género después de más de cuatro décadas de carrera.
La noche también estuvo marcada por la emotividad. Para muchos asistentes, este show tuvo sabor a despedida. Cada canción fue vivida como un himno y cada aplauso como una forma de agradecerle a la banda por tantos años de historia, resistencia y metal.
Uno de los momentos más altos de este concierto se dio cuando sonó “Ride the Lightning”, tema original de Metallica que Megadeth viene tocando en la presente gira, ya que como la mayoría sabe Dave Mustaine participó en la composición de esta canción, justo poco antes de salir de Metallica.
“Monterrey, los queremos mucho”, expresó Mustaine antes de interpretar “Peace Sells”, uno de los momentos más coreados de toda la velada.
Tras una hora y media de intensidad pura, Megadeth dejó la Arena Monterrey entre ovaciones y un sentimiento colectivo difícil de explicar: el de haber sido parte de una noche histórica para el metal en la ciudad.
Se dice que Megadeth regresará a México el año entrante, se dé o no se dé este regreso, lo importante es que lo vivido anoche fue memorable.


