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Serrat vive emotiva despedida en Monterrey

El cantautor español dio un emotivo concierto en el Auditorio Pabellón M como parte de su gira “El Vicio de Cantar 1965 – 2022”.

El sábado 14 de mayo fue el día elegido para darle nuevamente la bienvenida a Juan Manuel Serrat, el ídolo de la trova que tanto amor ha dado a México, para despedirse de Monterrey y posteriormente de todos los escenarios.

La noche inició con un escenario dividido a la mitad; de lado izquierdo un piano de cola, guitarra, saxofón y violín. Del lado derecho estaba un piano eléctrico, contrabajo y batería.

Las luces se apagaron con la llegada de los músicos a la tarima y la triunfal entrada de nuestro artista estrella, quien se situó a la mitad del escenario para recibir aplausos contundentes que llenaron el espacio del recinto.

“Dale que dale” sonó en las bocinas con una singular alegría de la banda e inmediatamente a su final el maestro nos dio las siguientes palabras: “vengo a despedirme y lo haré de la única forma que he podido hacerlo en los últimos años…. tocando música para ustedes. En el caso de que no llegue al final de este concierto, que no sería lo mejor para mí, guarden sus boletos, así tendrán evidencia de que estuvieron presentes en el concierto donde Serrat murió”, expresando esto último de forma cómica antes de continuar con su presentación.

La música continuó con melodías como “Mi Niñez”, “El carrusel del furo” y “Romance de Curro Palmo”, en donde el ícono de la trova tomó asiento en una pequeña mesa que verías en una cafetería del Centro de la ciudad.

Con esto último se creó la ilusión de estar junto a nuestro artista mientras nos contaba una historia, sensación que tuvimos muchas veces durante la noche.

Largos aplausos con las luces encendidas dieron pie a “Señora”, una historia emblemática de la carrera de Serrat, la cual estuvo acompañada por el canto alegre de la gente, un sonido de saxofón y un final con un gran “boom” de luces, dejando ver a toda la audiencia que estaba presente.

“Hace más de medio siglo que la señora y yo nos conocemos y no tengo idea de cómo se llama. Yo pierdo mi pelo y tengo rodillas cascadas, ella sigue teniendo 40. Los personajes no envejecen”, expresó el maestro sobre esta canción.

“El esfuerzo del artista que solo de vez en cuando se ve reconfortado cuando aparece una historia que se nos pega en la entretela del alma y nos acompaña por los siglos de los siglos. ¡Ahí está el detalle!” , agregó.

“Que la letra cante y la música hable”, señaló Serrat al comparar el hacer una canción y un café con leche, mezclando ambas cosas que se ven diferentes pero que cuando se juntan hacen algo delicioso. Palabras que nos compartió el cantante a la mitad de su canción “No hago otra cosa que pensar en ti”, mientras que también se tomó el tiempo de presentar a sus músicos y arreglistas.

Continuamos escuchando melodías que a lo largo de las décadas alegraron las oídos de los fanáticos de Serrat.

“Algo Personal” sonó mientras cantaba una letra llena de ira y crítica a la corrupción y a los gobiernos-

“Nanas de la Cebolla” inundó las paredes del Pabellón M, mientras recordamos cómo un poema clásico puede convertirse en una canción memorable en las manos del músico correcto.

“Para La Libertad” se hizo presente mientras veíamos de fondo imágenes de la guerra y del pueblo.

“Esta canción es dedicada a mi madre”, palabras que dieron inicio a “Canço De Bressol”.

“Es Caprichoso El Azar” se escuchaba lenta y dulcemente en las bocinas del Pabellón M, acompañado solo con el piano, creando una atmósfera ideal para una letra nostálgica.

El show continuó con gran ambiente, con canciones como “Mediterráneo”, uno de sus grandes éxitos.

“Gracias por tanta participación y cariño a lo largo de este concierto. Son tiempos feos los que corren para el humano y el planeta” refiriéndose al Covid 19 y al calentamiento global.

“No voy a darles la lista de males que hay demasiados, hay que responsabilizarnos del cambio climático. Me siento deprimido por el mundo que voy a dejar a mis descendientes, dicen que estamos a tiempo pero nadie tiene prisa. Deseo de todo corazón que si un día nos volvemos a encontrar en cualquier cielo, galaxia, podamos vernos las caras y que la palabra mañana sea una palabra de esperanza”, señaló Serrat antes de entonar “Pare”, una famosa canción de su carrera escrita en Catalán.

“Cantares” se hizo presente mientras todo el público participaba coreando “caminante no hay camino”, para finalizar con las luces del complejo encendidas y con una fuerte, calurosa y bien merecida ovación de pie por parte del público hacia el astro español.

“Fiesta” se dejó escuchar con su clásica música estilo carnaval, ritmo alegre y una audiencia cantando y aplaudiendo a ritmo de la música. Todo para finalizar con una segunda ovación de pie por parte de los presentes.

“¿Cuál quieren?”, preguntó Serrat que tuvo una respuesta inmediata: “¡Penélope!”.

El trovador no hizo esperar a sus escuchas al entonar esta melodía acompañada del saxofón más suave y relajante que podrías escuchar en años. Con los presentes sintiéndose encantados, llegamos a lo que sería una impresionante tercera ovación de pie por parte de los presentes.

“Llegué a México en 1969, y jamás pensé a dónde iba a llevar el camino al llegar al aeropuerto. Mi vida ha sido muy feliz en esta relación con México”, expresó Joan Manuel, hablando además de la Plaza de las 3 Culturas y los demás eventos que se vivían en México en ese entonces.

Serrat se tomó el tiempo para anunciar que está escribiendo un libro que podremos leer pronto, en el que plasmará sus experiencias en la música, la vida y en el amor.

Entonamos no solo la última canción de la velada sino posiblemente la última del maestro en Monterrey. Llegando a su conclusión con un Pabellón M completamente iluminado y una ovación final de pie por parte del público y una despedida de nuestro artista.

Casi 60 años de carrera se dicen fácil pero Serrat nos demostró con pasión que la música ha sido una fuerza y un pilar vital en su trayectoria no solo como músico, sino también como ser humano.

“Además de la melodía y las letras lo más importante y mágico de la música es que el autor pueda transmitir emoción a quien lo está escuchando”, una frase que a medio concierto nos dijo el artista y que sin duda alguna logró llevar a la acción durante toda su despedida de Monterrey.

Las voces muchas veces se desgastan, el cuerpo puede llegar a sentir el peso de los años pero Joan Manuel Serrat nos sigue demostrando que mientras la música te mueva puedes seguir transmitiendo emociones. Mismas que se sintieron en cada una de las melodías entonadas el día de ayer.

14 de mayo de 2022 marca el día que nos despedimos de este gran cantautor español en Monterrey, pero estamos seguros que jamás le podremos poner fecha a cuando su música nos deje de traer una sonrisa a la cara.

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